El Internet, la telefonía celular y
todo adelanto en telecomunicaciones nos permiten sentirnos más cerca de esa
persona amada, sin importar que no nos
encontremos en el mismo municipio, ciudad o incluso en países diferentes.
La necesidad
del ser humano a ser querido, ha transportado muchas de sus actividades
sociales hacia el ciberespacio, estableciendo muchas veces una relación virtual
con otra persona.
Para el M.C.
Roberto López Franco, quien es catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas
y Sociales de la UA de C en Torreón, las relaciones por redes sociales se dan
debido a una orientación en los grupos sociales en los que se han reducido las
afecciones al ya no haber una familia que cumpla con estas necesidades.
Él explica
tres fases dentro de las personas que ponen en práctica este tipo de
relaciones. La primera fase que es muy intensa en cuanto a la expresión de
emociones, porque es un mecanismo psicológico defensivo; es decir: “Como no te tengo cara a cara te puedo decir
lo que me venga en gana”
Tal es el caso
de María de la Luz Vázquez Macías, una joven de 21 años residente de la ciudad
de Aguascalientes, quien actualmente mantiene una relación de un mes con su
novio que es de Monterrey.
Ella lo
conoció por medio de la red social de Facebook “Llevamos como un mes, yo con más frecuencia voy a visitarlo, pero
también ha venido”. Esta es la no es
la primera relación a distancia que decide tener María “Ya antes había tenido 3 parejas fuera de Aguascalientes”.
La segunda
fase intenta establecer un compromiso o distancia. En palabras del mismo catedrático:
“Yo puedo asegurar por la experiencia con
mis pacientes, que el número de parejas de este tipo que fracasan es muy alto, de
10 parejas 7 han fracasado de manera total, 2 siguen intentándolo y solamente
una logro consolidar su relación”.
Sencillamente se
da una relación de “Free”, una la relación sin compromiso que puede
interrumpirse en cualquier momento, sin pleno aviso se diluye.
En esta
segunda etapa se puede ejemplificar el caso de “Ignacio”, un joven de 22 años
quien estudia una Lic. En Informática en el Instituto Autónomo de Educación de
Tecomán en Colima, y quien hasta hace poco
mantuvo una relación a distancia con una mujer de Torreón.
“Ignacio”
también conoció a su ex pareja por medio de Facebook: “La relación se empezó a dar sola, fue por la buena comunicación que
teníamos y también porque teníamos
muchas cosas en común”.
El mismo
“Ignacio” señala que aunque fue una relación larga, esta no tuvo mucho
compromiso: “Con ella duré de novios
novios 4 meses aproximadamente y como amigos con derecho como un año”.
La tercera
fase de este tipo de relaciones según Roberto López Franco es la consolidación
o dilución de la relación, si se consolida la mayoría lo hace en términos de
amistad, y si se diluye, simplemente se desaparecen sin dar explicaciones.
Lamentablemente
“Ignacio” y su pareja no consiguieron dar solidez a su relación y prefirieron
llegar a un fin “Pues la relación se
acabó por desconfianzas que se empezaron a dar, lo cual generó muchos celos y
peleas”.
Contrario a lo
que le sucede a Ramón López Orozco, quien tiene 23 años y estudia el 5º.
Semestre de Ciencias de la Comunicación en UA de C, él conoció a su novia en
Monterrey en un concurso de danza y hasta hoy mantienen una relación a
distancia de 3 años, ya que él es de Torreón y ella de Tepic. “Pues después de lo de Monterrey la verdad
no le tomé mucha importancia, hasta que un día le marca por teléfono a una amiga
y le digo que me la pase, y ahí empezó todo, empezamos a platicar y ella vino
en vacaciones a Torreón y salimos como 4 veces, después yo fui a Tepic y
hablamos y decidimos tener una relación más comprometida”.
Para Ramón la
clave del éxito de su relación está en la confianza “Independientemente de que estemos lejos, nos tenemos mucha confianza,
cada dos o tres meses ella viene a Torreón o yo voy a Tepic, me gasto alrededor
de 5 mil pesos por ida por que me quedo en hotel, pero cuando ella viene se
queda en mi casa, mis suegros son medio conservadores”.
Ramón no conoció a su pareja por una
red social, contrario a “Ignacio” y a María, y su comunicación se basa más en
llamadas telefónicas que en el uso de la computadora.
Roberto López
Franco afirma que en algunos hombres y mujeres ha surgido un temor a tener
relaciones sólidas y a comprometerse, tratando de hacer esto por computadora. “Los medios masivos de comunicación han ido
modelando comportamientos sociales que difieren de los comportamientos legales
que han generado estereotipos, en formas de amor, formas de relacionarse
sexualmente, etc., han cultivado una nueva audiencia a la que se le ha
cultivado cogniciones de una forma de vida ligera y desechable.
Eric Maigret
señala en su libro “Sociología de la Comunicación de los Medios” que un factor
importante para que se dé esto es el individualismo del ser humano “El individualismo contemporáneo es
egoísta y expresivo. Este individualismo
se satisface con el sentido de la
navegación cibernética como búsqueda personal tanto de sentido de placer como
de comprar en línea…”
La necesidad
de estar relacionado con un entorno social yace en la red, más que suscitarlos,
Internet acompaña los profundos cambios de la sociabilidad y la afirmación de
los valores individualistas.
Este anterior
punto llega a cruzarse con la conclusión psicológica del Profesor López Franco:
“Las consecuencias psicológicas para
hombres y mujeres tienen que ver con el aislamiento, la inmadurez en el plano
afectivo y la desilusión ante el
estereotipo que se les ha planteado como relación de pareja”. Estos
estereotipos pueden ejemplificarse con los trillados “Encontrarás a tu media naranja”, “Encontrarás a tu príncipe azul”.
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